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Tejos del Cerezal

1 opinião sobre Tejos del Cerezal

O Cerezal yew na floresta mágica de Las Hurdes

Los Tejos del Cerezal en el mágico bosque de Las Hurdes

En Extremadura apenas quedan unos 230 tejos distribuidos por las Hurdes, Valle del Ambroz, Valle del Jerte y La Vera (zona norte), lo que ha motivado su catalogación como especie en peligro de extinción dentro de la región. Esta especia de árboles fue reverenciada por los druidas, la casta sacerdotal del pueblo celta, quienes consideraban al tejo un árbol mágico con el que elaboraban sus ungüentos y realizaban conjuros. Además, con sus ramas fabricaban bastones “mágicos” y con palillos de este árbol predecían el futuro. La mejor manifestación de esta especie en Extremadura se encuentra en el término municipal de Nuñomoral, en pleno corazón de Las Hurdes. En este paraje se encuentran 56 tejos de más de 3 metros de altura conocidos como los Tejos del Cerezal que han sido declarados Árboles Singulares. Y hasta allí nos dirigimos a verlos. Una vez llegamos a Nuñomoral, seguimos hasta el poblado de El Cerezal. Pasado el pueblo, entrando a mano izquierda, nos desviamos hasta la Presa del Arrocerezal. Cruzamos el puente que hay en la presa y podemos continuar con el coche ascendiendo por el camino que lleva hasta el comienzo de la ruta, señalizada con un cartel grande que pone “Verea del Correo”. La mayor parte de la ruta está trazada al lado de un arroyo, por lo que el agradable sonido del agua te acompaña durante el paseo, haciéndote entrar en un saludable estado de serenidad interior. Pronto llegamos a un pequeño puente de madera y algunos saltos de agua que te invitan a sentarte unos minutos y escucharlos mientras inspiras profundamente su frescura. Continuamos el camino por pintorescas calzadas de pizarra que, junto a los colores y formas del entorno, evocan la dulzura y exquisitez de paisajes orientales propios de las películas de cine. Por este motivo, no nos sorprendió que, para ir hasta Los Tejos del Cerezal, al llegar a la bifurcación de la ruta, los carteles nos indicaran que continuáramos hacia la izquierda en dirección China, nombre muy apropiado para el lugar. Si continuamos por aquí, habremos completado la ruta (de trazado lineal) en aproximadamente una hora. Sin embargo, nosotros decidimos primero coger el camino de la derecha hacia el mirador. Las excelentes vistas de las montañas que desde allí se contemplan y un merecido descanso para el bocata lo merecieron, pero no recomendamos esta elección para todo el mundo, ya que se trata de un tramo largo de camino en pronunciada pendiente. Hay que tener en cuenta que se trata de una ruta de dificultad media a la que hay que ir bien preparado (calzado deportivo o de montaña, ropa cómoda, alguna golosina que nos aporte azúcar si nos llegamos a fatigar, etc.) y mejor sin prisas. Retrocedemos y vamos por fin camino China, saltando el arroyo, ascendiendo la montaña junto a él y adentrándonos cada vez más en la profundidad de un bosque de ensueño donde el húmedo y aterciopelado musgo lo cubre todo, hasta que por fin se produce nuestro encuentro con los Tejos del Cerezal, fabulosos hermanos-árboles de un verde luminoso que dilata tus pupilas de fascinación y cuyas ramas se retuercen en curiosas formas espirales y onduladas cuales serpientes o patas de animales mitológicos. Da la impresión de que en cualquier momento, de entre sus ramas o de alguna oquedad de un tronco, saldrá a saludarte un duende o un hada de los deseos. Estar en presencia de estos tejos centenarios nos hizo sentir como quien está ante el Dalai Lama, un gran respeto y admiración hacia estos ancianos sabios, que tantos secretos guardan. Posiblemente si te aventuras a conocerlos, te sorprenderás, como nosotros, hablándoles y haciéndoles preguntas. Cierra los ojos y escúchales, porque te responderán. Pero si no consigues escucharles, aprovecha y refréscate con el agua pura del arroyo, admira sus cascadas, acaricia las hojas, respira y ¡vive Las Hurdes!
Extremadura apenas cerca de 230 yew são distribuídos Hurdes, Valle del Ambroz, Vale do Jerte e La Vera (norte), o que levou à sua classificação como espécies ameaçadas de extinção na região. Este tipo de árvore foi reverenciado por druidas, a casta sacerdotal do povo celta, que considerou o teixo com uma magia que produziram suas pomadas e magias do espectáculo. Além disso, seus ramos fabricados bengalas e bastões "mágicas" desta árvore prever o futuro. A melhor demonstração desta espécie em Extremadura está localizado no município de Nuñomoral, no coração de Las Hurdes. Nesta área são 56 teixos mais de 3 metros de altura conhecida como teixos Cerezal que tenham sido declarados Singulares. E lá fomos para vê-los. Uma vez temos a Nuñomoral, continuamos a cidade de El Cerezal. Após a aldeia, entrar à esquerda, nos voltamos para a barragem Arrocerezal. Atravessamos a ponte é na barragem eo carro pode continuar ascendente ao longo da estrada que leva ao início da rota, marcada com uma grande placa que diz "Verea Mail". A maior parte da rota é desenhada ao lado de um córrego, de modo que o som agradável de água acompanha-lo durante o passeio, tornando-se em um estado saudável de serenidade interior. Logo chegamos a uma pequena ponte de madeira e algumas cachoeiras que convidam a sentar-se alguns minutos e ouvi-los enquanto você respirar profundamente frescura. Nós continuamos o trajeto pitorescas passarelas ardósia juntamente com as cores e formas do ambiente, evocar a doçura e paisagens deslumbrantes sobre próprios filmes orientais. Por esta razão, não estamos surpresos que para ir para Los yew Cerezal, chegando à bifurcação da rota, sinais nos indicam para continuar para a esquerda em relação à China, apropriadamente chamado para o lugar. Se continuarmos desta forma, teremos completado a rota (caminho reto) em cerca de uma hora. No entanto, decidimos primeiro tomar o caminho certo para o ponto de vista. Excelentes vistas sobre as montanhas de lá contemplado e uma pausa bem-vinda para o sanduíche merecia, mas nós não recomendamos essa escolha para todos, pois é um longo trecho de estrada em íngreme. Tenha em mente que é um percurso de dificuldade média que deve ir bem preparados (calçado desportivo ou de montanha, roupas confortáveis, alguns petisco para nos fornecer açúcar, se chegamos à fadiga, etc.) e melhor sem pressas. Nós voltar e nós finalmente china, saltando do riacho, ascendendo a montanha com ele e empurrando mais e mais para as profundezas de um sonho da floresta, onde o musgo úmido e aveludado cobre tudo, até que finalmente ocorre nosso encontro o teixo Cerezal, fabulosos irmãos-árvores de um verde luminoso que dilata as pupilas de fascínio e cujos ramos são torcidas em curiosa formas espirais e pernas onduladas que cobras ou animais mitológicos. Parece que a qualquer momento, de suas filiais ou algum oco de uma árvore, um elfo vai dizer desejos hi ou fadas. Estar na presença destes antigos yew nos fez sentir como alguém está diante do Dalai Lama, um grande respeito e admiração por esses sábios anciãos que guardam muitos segredos. Possivelmente, se você se aventurar a conhecê-los, você vai se surpreender, como nós, a falar com eles e fazer-lhes perguntas. Feche os olhos e ouvi-los, porque você vai responder. Mas se você não pode ouvir, aproveitar e se refrescar com água pura a partir do fluxo, admirar suas cachoeiras, acaricia as folhas, respira e Viva Las Hurdes!
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Informação Tejos del Cerezal